Gafas de sol para niños, ¿sí o no?

En verano, las gafas de sol son mucho más que un simple complemento de moda. Cumplen con la función de proteger nuestros ojos. Pero a los papás siempre les surge el mismo dilema. Gafas de sol para niños, ¿sí o no?

gafas de sol para ninos

¿Son recomendables las gafas de sol para los más pequeños? ¿A partir de qué edad se pueden utilizar? ¿Implican algún tipo de efecto secundario? Respondemos a estas y otras preguntas para aclarar todas vuestras dudas.

Las gafas de sol nos facilitan una visión más cómoda en los días en los que la luz solar es mayor. Gracias a unas gafas de sol, podemos reducir nuestra sensación de calor como ocurre al llevar sombreros o gorras. Por eso los oftalmólogos insisten en que es importante llevar gafas de sol en la playa, cuando paseamos o si practicamos deportes al aire libre en verano.

Pero además, las gafas de sol protegen nuestros ojos de los dañinos rayos solares. Y es que el sol es una de las cosas que daña más rápido y directamente nuestra vista. Frente a ello, la mejor protección son unas buenas gafas de sol. Pero, ¿también son recomendables las gafas de sol para niños?

Gafas de sol para niños, ¿sí o no?

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Nuestros ojos están desprotegidos frente a los daños de los rayos solares. Y esto es especialmente preocupante en los niños, cuya visión se encuentra todavía en desarrollo y cualquier daño que sufran en la infancia puede tener graves consecuencias en la edad adulta.

Mucha gente piensa que las gafas de sol para niños son innecesarias o que incluso les pueden causar algún daño. Pero los oftalmólogos advierten: es al contrario. Las gafas de sol son tan necesarias para los más pequeños como para los adultos.

Debemos pensar en las gafas de sol para los niños como pensamos en las lociones de protección solar. Si protegemos su piel frente al sol, ¿por qué no hacemos lo mismo con sus ojos?

La exposición a los rayos ultravioletas en edades tempranas puede causar graves problemas después, desde cataratas a tumores y otras enfermedades. Pero ojo, no debemos poner gafas de sol a los niños en situaciones generalizadas o correremos el riesgo de crear fotofobia y otros trastornos visuales a nuestros pequeños.

Lo correcto es usarlas en los días de más calor en situaciones concretas, como un día en la playa o la piscina, en el campo, y también en la nieve.

Qué gafas de sol elegir

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Más allá del diseño de la montura, lo más importante a la hora de comprar unas gafas de sol son las lentes. Solo unas gafas de sol con las lentes oscuras protegerán por completo nuestros ojos, así que mejor evitar las que tienen los cristales demasiado claros.

En cuanto a las tonalidades, las mejores son las lentes verdes, grises o marrones, ya que afectan menos a los colores reales. Los grados de oscuridad de los cristales van de 0 a 4, siendo estos últimos los más oscuros. Solo si estamos en climas extremos, como la nieve, necesitaremos una graduación 4.

Además, debemos asegurarnos de que las lentes están homologadas y que ofrecen protección contra los rayos UVA y UVB para que nuestra vista esté completamente protegida. Lo mejor es comprar siempre gafas de sol, para niños o mayores, en ópticas y de marcas reconocidas.

En el caso de los pequeños, además, es muy importante elegir unas gafas que les sean cómodas de llevar. Han de ser especialmente ligeras y flexibles, que se adapten bien a su cara y les permitan moverse, correr y jugar con naturalidad.

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